lunes, 30 de julio de 2007

Educación en la posmodernidad

Inmigrantes y nativos digitales ¿Sólo se trata de brechas generacionales?
Por Karina Crespo
Es natural que entre docentes y alumnos existan brechas generacionales, pero, en la actualidad, no sólo nos distancia la edad, sino una serie de factores que influyen notablemente en el vínculo de enseñanza-aprendizaje.
Podríamos abordar este tema desde diferentes paradigmas educativos y explayarnos sobre cuál es la mejor forma de aprender y enseñar, pero si no tenemos en cuenta elementos fundamentales como los cambios sociales en los cuales estamos inmersos hace un par de décadas, poco podremos avanzar en la crítica constructiva para alcanzar una educación de calidad.
El propósito de esta propuesta radica en intentar reflexionar acerca de las características que identifican a los alumnos de un pasado que ya no existe, con los de un presente que aún no terminamos de asimilar Es decir, analizar las diferencias entre adolescentes modernos y posmodernos con la inclusión de un nuevo significado como el de nativos digitales para lograr comprender el contexto en el cual se desarrolla la experiencia educativa.
PASADO Y PRESENTE¿Cuántas veces nos encontramos frente a un grupo de alumnos intentando comprenderlos? o, tal vez, añorando otras épocas en que alumnos mostraban una actitud diferente a la que generalmente solemos encontrar hoy en las aulas?
Todo tiene su explicación y para esto hemos de revisar los procesos históricos y las mutaciones que estos traen aparejados, como así también, aprender a identificar lo positivo y negativo de cada situación. Por que, si en algo deberíamos ser concientes, es que no todo es negativo, y en nosotros radica la inteligencia de saber ver más allá de las evidencias para buscar caminos alternativos y continuar construyendo, sembrando, sin bajar los brazos o pensar que todo está perdido.
Entre todos los cambios que nos invaden en lo cotidiano, no podemos olvidar los que le son propios a los adolescentes en sí mismos, por ende, podríamos inferir que existe un cúmulo de situaciones a las que los jóvenes se ven expuestos y los adultos convivimos ese espacio-tiempo con una especie de actitud de sorpresa, sin conocer a ciencia cierta, cuales son las respuestas que deberíamos tener ante cada caso. ¿Estamos preparados para una nueva educación en tiempos de la sociedad de la información?
No podemos negar que los adolescentes de hoy tienen una forma de comprender y aprender absolutamente diferente a la que estaba vigente en décadas pasadas. Aparentemente el cambio va manifestándose a grandes velocidades y nos encontramos con chicos que son capaces de atender y hacer varias actividades simultáneamente, manejan sus tiempos de una forma diversificada y casi instantánea, nacen y conviven con la tecnología como una relación “natural” para la comunicación o el esparcimiento, viven el presente con intensidad sin reparar, tal vez, en la noción de proyecto a largo plazo o concepto de proceso por que están habituados a obtener todo con uno o dos “clic”. Estas son sólo algunas de las característicasque los definen.
Pero, ¿hasta donde influyen sus hábitos en el proceso de aprendizaje? ¿cómo se adapta la escuela y la familia a este nuevo ser que vive inmerso en los medios y maneja un gran caudal de información? ¿podemos, los adultos, intervenir de forma constructiva sin manejar y/o comprender sus códigos y lenguajes? ¿Cuán importante comienza a ser la alfabetización digital?
Antes de comentar alguna práctica sobre la utilización de las TIC y la web en el aula, quisieramos revisar a grandes rasgos el concepto de brecha digital que tanto se relaciona con el tema que estamos abordando. Como bien sabemos, dicha expresión nos remite a la distancia o desequilibrio en cuanto al acceso al conocimiento y la información, situación que se ve directamente vinvulada a una política que logre implementar programas y proyectos para dar soluciones a las problemáticas que aquejan a los sectores sociales más desprotegidos. Es decir que los avances en el sistema deben ir acompañados de una serie de lineamientos a seguir, entre los cuales todos estamos involucrados. El estado con sus programas, el acceso a los recursos y por sobre todo a la capacitación y formación de nuevos usos y formas de aprender. Estas que tanto conflicto nos generan los llamados "nativos digitales" al abrumarnos con una cantidad de planteos e información que muchas veces están en desconocimiento del docente, o incluso, de las propias familias.
Necesitamos docentes capaces, creativos, inteligentes, líderes, proactivos y con proyección a futuro (visionarios). Ante tiempos de transformación lo único que podría permitirnos un crecimiento sería la adecuada articulación de las distintas variables que construyen la experiencia educativa, y todos estamos implicados de algún modo.
Fuente: Educar
Miércoles 15 de Noviembre de 2006

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